El vidrio, a pesar de ser considerado un material frágil, ofrece grandes posibilidades de seguridad frente a otros materiales.

Ofrece una seguridad física, evitando las caídas en alturas como barandillas, o seguridad de cierre, como un escaparate, ofreciendo una división y una exposición del interior, que otros materiales no podrían ofrecer.

Además, la combinación de vidrios de grandes espesores y butirales, crea sistemas de seguridad antirrobo, en usos como joyerías, gasolineras, etc.